Naked

Naked

Han pasado por mi mente tantas cosas interesantes para escribir que, en los últimos meses, no he conseguido hacerlo. Es raro; tengo la idea, la abordo, y, al final, cuando he tecleado más de mil caracteres, la desecho. El saber que un desconocido pueda leer, analizar o criticar lo que he escrito, me abruma. El beneficio de escribir en un periódico es su lectura por parte del público de maneras inimaginables. Muchas veces he pensado que esta colaboración fue leída mientras envolvía unos tamales o cubría el sol de alguna construcción, o se utilizaba para limpiar algo. El imaginarlo lo vuelve chusco e increíble.

Hace dos años que se publica “Mil golpes”. Dos años en lo que ha sucedido lo impensable: grandes crisis y pequeñas glorias. Sin embargo, he permanecido, también, de maneras inimaginables. Puedo decir que escribir es desnudarse. Aunque últimamente he sido pudoroso, mis ideales pueden asomarse entrelíneas. Justo ahora que cierro la colaboración más honesta que he escrito, escucho la canción Naked de Steve Hogarth cuyo estribillo puede resumir más de mil golpes publicados: “Don’t let them see me like this. Let them all see me like this. Naked as the day…”

 

 

Azul cobalto

Azul cobalto

Este es un pequeño poema (experimental) que escribí hace unos días. Fue realizado en el taller de poesía con Rocío Cerón como parte de las encomiendas del curso..

 

A Lucas

I.Agua

Desciende, en lo más profundo. Desciende. Vuélvete. Regresa al origen, al vientre. Ovillo de tranquilidad. Circunda la vida. Regresa. Vuelve a tu madre: flota, ondula. Desciende. Quédate suspendido. Deja que tus pies vuelen. Encoge tus manos. Siente como se aligeran. Desciende. Pierde el aire. Cae. Escucha: murmullos. Desciende, hasta el toque de luz divina. Llega al punto donde las formas difuminan la imagen. Allí donde todo es inicio, en donde estás… sobre todo, donde el mundo desciñe. Desciende, al origen: madre, amor, agua. Desciende. Deja que tu alma se vuelva tierra suspendida. Polvo estático, fijo.

II.Sal

Cuerpo liviano, nube de polvo. Tú. Envuelto en agua. En minerales y agua. Tu cuerpo flota, se mantiene. Tu cuerpo se detiene en los límites de lo material, lo onírico. Tu cuerpo, nube de polvo. Tierra. Agua. Ceñido de minerales. En tus manos juegan los cristales, forman halos de vida, ciclos de tierra, relojes finitos. Tú. Cuerpo, nube de polvo. Tú. Cuerpo, cristal de vida. Tú. Cuerpo, sal de los embates. Tú. Cuerpo, sal de los días. Sal de la creación, que estalla: mineral. Tú. Sal de la tierra. Tus pies son aire que tocan el fondo. Tú. Cuerpo, silbido de tierra. Nube de polvo. Tus pies, sal. Nubes de polvo, estallan.  Estallan: partículas… Estallan: partículas… de vida, inertes. Tú. Cuerpo, estalla. Sal de vida, agua.

III. Azul cobalto

Respira. Nada contracorriente. Respira en el fondo. Deja que falte el aire y se llenen de agua tus pulmones. Respira, ovillo de sal. Ahora subes. Nada contracorriente. Sube con la marea. La noche respira. La marea, respira. La noche sube. Respira. Marea. Sal de mí. Sal de mis entrañas. Respira, sube. Impregna de ojos la noche. Sal. Respira. Sube. Azul. Mira. La soledad. El silencio azul. El universo azul. Azul. La existencia azul. Azul como la tierra, como un mineral cubierto de vida, de agua. Solo, inexplicable. Azul, como la sal de vida, de tierra donde emerges. Nube de polvo, de sal, de agua. Abre tus ojos, cae en inverso. Desciende, escucha. Todo es azul, como la tranquilidad. Azul. Noche: giramos en un mineral; azul cobalto.

(…)

(…)

Escribir sin hacerlo. Dialogar. Dialogar conmigo, solo, con Dios. Orar. Generar conversaciones imaginarias. Dejarlo todo en infinitivo. Dejarlo suspendido, como un bloque de acero, de concreto, mirando sobre el margen, sobre mí mismo. Hacer copias, inventar tiempos, posibilidades. Sentirme mínimo, pequeño, miserable. Temblar ante el lector, ante los ojos, callarlo todo, sacar la verborrea, el aire. Escribir por escribir: palabras, símbolos, cauces. Aromar ríos, descansar susurros. Obviar el discurso, gritar como un loco, andar como sabio. Mentir diciendo verdades, verdad diciendo mentiras. En fin, mentirles a todos, menos al Ser mismo. Volverme exhibicionista, desnudarme. Decir: a veces me paso las mañanas sólo queriendo salir a caminar, ver el cielo replegarse y asimilar el envejecer, del día, del cuerpo. Escribir. Ser niño. Adolescente. Adulto. Hablar con Dios. Procrastinar. Hablar con Dios. Procrastinar. Hablar con Dios, contarle todo. Llorarle todo. Caer en su mano. Ver el pasado, versarlo. Describir el futuro, arruinarlo. Escribir sin escribir, esperando, leyendo, caminando, sin hacer nada, pero escribir algo. Decir: X, Y se cruzaron en una línea para formar un bloque imaginario. Anhelar lo bello, sacar el odio, el pus, vaciarme. Decirlo todo. Aquí. Todo. Sin decir nada.

Sin título

Trabajo práctico

Trabajo práctico

Tratar de (d)escribir algo, romper algo… La clase. El salón. No lo sé. Quizá elija al compañero que está a mi izquierda. Está a cuatros lugares de mí. Mira al expositor. Sus ojos están perdidos. Observa, no escucha. No. Estoy seguro que escucha, no observa. Se encuentra en un estado abstracto. ¿Estado abstracto? ¿Existe? Abro Google y escribo: Estado Abstracto. No hay conexión a Internet. Un dinosaurio indica que mi conexión es muy vieja, o muy mala. Actualizo la página. Mil veces. La conexión regresa. Me muestra los resultados de: Estado abstracto. Según Wikipedia: Estado abstracto es un concepto proveniente de la “Teoría de los tres estados”, de Augusto Comte, por los cuales pasa una sociedad. El primero es el teológico, el segundo el metafísico o abstracto, el tercero científico. Mi compañero no se halla en este/ese plano —el que explica la realidad con Dios—. Está ido. No creo que crea en Dios. Ahora que lo pienso no es mi compañero. Es un desconocido. ¿Cómo puedo llamarle compañero a alguien que sólo veo cuando hay clase? Levanto la mirada y un vídeo capta mi atención. Es un poema. Algo escrito. Una palabra. Rompe el silencio.

Anomalisa

Anomalisa

En mi opinión, Anomalisa es pésima. La curiosidad por verla nació de su tráiler humanista. Éste la muestra como un filme maravilloso, cuyo alcance podría cambiar la percepción de la vida, pero es un fraude. Su trama aborda las relaciones sociales y amorosas desde una perspectiva ya muy gastada: la existencial. Podría resumirse en: todo me parece lo mismo, me enamoro de alguien, todo cambia, pero de pronto la persona que amo es lo mismo. Además, el protagonista es un exitoso motivador, en exceso narcisista, que evade el sacrificio y la empatía hacía los demás. En cuanto al guion este recurre al absurdo y lo onírico pero muchos diálogos son endebles. Cabe mencionar que hay destellos de creatividad, es stop-motion y fue doblada sólo por tres actores. Para sus amantes diré que la gran falla de esta película es su tráiler que hace pensar al público que será algo enternecedor cuando en realidad es algo habitual. Quizá con otra publicidad su alcance hubiera sido mínimo. Tal vez esto me haya llevado a odiarla. Sólo puedo decir que es la historia, con marionetas, de un hombre de mediana edad que busca a alguien especial ya que no puede tolerar a otros. Es todo, no hay más.

 

Anomalisa (1)
Fig.1. Así de triste es Anomalisa.

20-15

20-15

Primer ciclo

Prefacio: Recuerdo que a finales de Noviembre del 2014 le dije a M: “Algo está mal”. Ella me miró extrañada. Una vez dicho esto recibí una llamada telefónica. Nada grave, alguien se había preocupado por mí. Quizá era una señal para alertarme de lo que vendría. El desastre no fue inmediato. En Diciembre comencé a decidirme por cosas que no tenían nada de provecho y que, sin más, pude haber dejado que volvieran a su cauce. Pude haber vivido mi vida sin entrometerme en ella; quizá ese era el momento de activar el piloto automático y dejar que las cosas sólo sucedieran. No obstante, hice lo contrario. Los primeros días de enero parecían indicar que todo volvería a la normalidad, tenía proyectos en mente y de alguna forma u otra quería que se solucionaran de forma positiva. Sin embargo, la tormenta apenas venía. La primera cayó en febrero. Al cruzar un puente algo en mi mente dejó de funcionar de manera precisa. Inició un caos en mi interior. Pasaron seis meses para recuperarme. Desde febrero no había día que no me pareciera eterno y en el que no dejara de preguntarme cuánto durarían esos pequeños tormentos.

Intermedio

Intermedio. Cuando era niño me gustaba y me atraía escuchar esa palabra. La asocié con los cines. Hace años éstos no proyectaban las películas de un tirón, había un intermedio para poder salir y platicar un poco. Uno estiraba las piernas para regresar a ver el final. También, en canales como el Once o el Veintidós, cuando un programa no cubría una hora exacta se utilizaba un intermedio para ser un puente entre transmisiones. La mayoría de los intermedios estaban armonizados con música clásica y mostraban imágenes tranquilas que ayudaban a estar atentos a lo que venía. Era un instante de ensueño entre el inicio de una trama y su nudo. Quizá eso fue mayo, junio y julio de este año. La soledad fue casi imperiosa en ese tiempo. Hubo desaciertos pero fueron indoloros, uno creía que había llegado la hora de empezar de nuevo y terminar ciclos de manera tranquila. Parecía que todo sería sencillo: caminar y cruzar la meta. Sin turbulencias ni desatenciones. Pero eso sólo duró tres meses. Así como la mente salía de un malestar general, el corazón reclamaba atención, y hay que saber que éste no toma las mejores decisiones.

Nudo

Hace poco escribí que el corazón es lo más engañoso. Sonará cruel pero así es. También, hay veces que nuestras emociones parecen dictar más de una orden y quedamos en un estado de confusión. Para todo esto y, en ese mar de incertidumbres, uno debe tomar decisiones. Quizá el nudo de toda historia y cualquier año son las decisiones. Hay factores que nos orillan a observar sólo un par de posibilidades que decidiremos y como las hemos de afrontar. También, detrás de todos los factores, situaciones y condiciones, en lo personal, creo en la supremacía divina. Así que tener emociones no es malo, tampoco sentimientos. El problema es cuando éstos son imperiosos y desean ver el mundo a su forma. Cuando esto pasa, los deseos pueden cumplirse pero sus consecuencias serán catastróficas. Y no es por eso que lo que hayamos sentido sea una mentira; no, para nada. Sólo que se ha actuado sin sabiduría. Actuamos como niños que jugaban a la vida cuando no teníamos control sobre las consecuencias. Al crecer creemos que las oportunidades se reducen, quizá sea cierto; pero hay algo más cierto que todo eso: “Todo es eterno y nada regresa”.

Desenlace

En el cristianismo hay algo un poco menor al pecado pero más peligroso que éste: la carne. La carne es anteponer nuestros deseos egoístas ante una visión teocrática del todo. En otras palabras: ser enemigo de Dios. Es por eso que los desenlaces tienen que cerrar las cosas. Estoy seguro que hay decisiones y actos que hice que aún tendrán repercusión en mi vida.  Ejemplo: el amor es una decisión, costosa e irreversible. Cuando hemos decidido amar a una persona parece que otras opciones están disponibles y prometen un mejor futuro. Muchos somos engañados por ese supuesto mejor futuro, lo cual es una mala decisión: costosa e irreversible. También hay buenas decisiones que no sabemos sobrellevar y, sin más, las convertimos en grandes fracasos. Eso podría ser un resumen de 2015, decisiones que se transformaron en fracasos. No por nada éstos se acumulan y nos dejan mal parados, nos orillan a realizar acciones terribles. También nos muestran cuán vulnerables somos y que nada ha estado bajo nuestro control ni bajo nuestra inteligencia. Nos queda claro que somos polvo. Polvo amado y que tiene la capacidad de amar, bajo cualquier circunstancia.

Rat Race

Rat Race

Pasillo 1: Disciplina: Dominar las emociones, saberse humano, quitarse la idea de merecer. Se debería tener una idea de sembrar y cosechar. Pasillo 2: Discusiones de Facebook: El conocimiento y los credos no deberían defenderse bajo evidencias ya que los conocimientos y los credos sólo pueden mirarse de dos maneras. La primera es cuando dichas formas de pensamiento se aceptan; la segunda, cuando se rechazan. Pasillo 3: Viaje al pasado: “Tengo una hora para escribir que la vida contemporánea es una forma de distracción. Otra para decirles que el trabajo y todo lo que hacemos es un delirio. El dinero es imaginario pero el hambre es real. Estamos en una carrera de ratas. Las ratas corren sin dirección, buscan algo pero no saben qué es, se la viven corriendo y, al final, sin que haya un ganador, mueren”. Pasillo 5: El único requisito para que una mentira sea viable es  alguien que la crea a pesar de que todo demuestre lo contrario. Pasillo 6: “Actualmente la única forma de pensar es la democracia”. Eso es aterrador. La nueva democracia está basada en odios, prejuicios, desinformación y miedo. Pasillo 7. TICS. Las conexiones nos alejan.